Según
la parte de la planta que se utiliza, existen diversas
variedades de té:
• Té orange pekoe:
se obtiene de los brotes tiernos y de las hojas interiores.
• Té pekoe:
se obtiene de la primera hoja.
• Té souchong:
se obtiene de la tercera hoja.
En
Occidente hasta ahora se prefería el té
negro por su sabor más suave ligeramente perfumado,
de aroma delicado y menos amargo que el té
verde. En el mundo Oriental, China, India, Tibet y
Japón se consume mayoritariamente el té
verde, probablemente el más puro, procedente
de las hojas secas sin oxidar, que proveniente de
la misma planta que el té negro. Los tés
japoneses contienen una notable proporción
de vitamina C, lo que los vuelve más estimulantes
que los tés chinos o indios.
Efectos
terapéuticos del té
Gracias
a su variada composición química, el
té posee interesantes efectos terapéuticos.
Los
polifenoles del té verde son potentes antioxidantes.
Además diferentes estudios han comprobado que
el té verde es anticancerígeno, siendo
capaz de contrarrestar la aparición y desarrollo
de diferentes tipos de cáncer. Y ayuda a frenar
el envejecimiento y el avance de algunas enfermedades
degenerativas.
Las
bases xánticas, especialmente la cafeína,
hacen que actúe como estimulante del sistema
nervioso y bulbar (estimula los centros respiratorios
y vasomotores que se encuentran a nivel del bulbo).
El té verde también presenta acción
diurética, broncodilatadora y astringente (antidiarréica).
Es
hipolipemiante, es decir, capaz de reducir los niveles
de LDL-colesterol y de triglicéridos plasmáticos,
al tiempo que eleva los niveles de HDL-colesterol, el
colesterol bueno. Y gracias a sus propiedades antioxidantes,
evita la oxidación del colesterol y tiene un
efecto antiaterosclerótico.
La
formación de coágulos sanguíneos
(trombosis) es la causa principal del ataque cardíaco
y angina de pecho, y el té verde ha demostrado
ser capaz de reducir la formación anormal de
coágulos sanguíneos con una eficacia similar
a la de la aspirina, gracias a su actividad vitamínica
P.
El
té verde disminuye los niveles de azúcar
en sangre, es decir, es hipoglucemiante; y tiene ligeros
efectos antibióticos, frente a ciertos virus.
La ceremonia del té
Armonía, reverencia, pureza y calma. Éstos
son los cuatro elementos que representan la encarnación
de la chanoyu o Ceremonia del Té en Japón.
La naturaleza y el arte se mezclan armoniosamente
en el salón de té y su tranquilo jardín.
El principio de la refinada sencillez enseñado
por los antiguos maestros se observa estrictamente.
Cualquiera que sea el rango de uno en la vida, rico
o pobre, noble o plebeyo, el salón de té
nos iguala a todos. Los reyes y sus súbditos
se tocan las rodillas y, durante ese corto espacio
de tiempo, en el salón de té, todos
son uno.
La
costumbre del chanoyu, que consiste en servir y beber
té verde, ha desempeñado un papel importante
en la vida artística de los japoneses ya que,
por sus características estéticas, implica
la apreciación del recinto en que se celebra,
del jardín adyacente al mismo, de los utensilios
con que se prepara y se sirve el té y de la
decoración, que consiste por lo general en
una estampa colgada de la pared y un chabana o motivo
floral especialmente concebido para esta ceremonia.
El desarrollo de la arquitectura, la jardinería,
la cerámica y las artes florales ha obedecido
en gran medida a la influencia de la ceremonia del
té.

Grabado
de Toshikata, de 1905, extraído de una serie
sobre la ceremonia del té.
La
ceremonia suele hacerce en una casa especialmente
dedicada a ello, que recibe el nombre de sukiya.
Consiste en una sala de ceremonias, propiamente dicha
(cha-shitsu), una sala para los preparativos
(mizu-ya) una sala de espera (yoritsuki)
y un camino de acceso (roji) flanqueado por
un jardín, que acaba en la puerta de la casa
de té. Dicho edificio suele estar situado en
una zona arbolada.
Los
utensilios son el cha-wan (tetera), el cha-ire
(recipiente para el té), el cha-sen
(agitador especial de bambú) y la cha-shaku
(cucharón de servir, de bambú). Estos
utensilios suelen ser valiosos objetos artísticos.
Para las ropas, se prefieren los colores poco llamativos.
Cuando se trata de ceremonias formales, los hombres
llevan kimonos de seda de colores lisos, con los blasones
de la familia y los tradicionales tabi (calcetines)
blancos. Los invitados deben traer un pequeño
abanico plegable y unas cuantas kaishi (servilletas
de papel pequeñas), cada uno.

Otro
de los grabados de Toshikata sobre la ceremonia del
té.
La
ceremonia normal del té consiste en las siguientes
fases:
1) una comida ligera, llamada kaiseki;
2) el naka-dachi, o pausa intermedia;
3) el goza-iri, que es la fase principal
en la que se sirve un tipo de té
espeso.
4) el usucha, fase final, en la que se sirve
té claro.
La
ceremonia completa dura unas cuatro horas, aunque
muchas veces se limita a la última fase o usucha,
que dura alrededor de una hora.