Mistral Bonsai

Cómo regarlos

A menudo nos preguntamos como regar un bonsái y es que el riego es imprescindible para la vida del árbol. Tenemos a nuestro alcance muchas herramientas que nos ayudaran a que nuestro bonsái esté bien regado y humedo. Sigue nuestros consejos para saber cómo regarlos de forma adecuada.

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¿Por qué hay que regar?

La simple razón por la que hay que regar los bonsáis es porque las plantas sin agua se mueren.

Las plantas que viven en el campo llegan con las raíces hasta el agua almacenada en la profundidad del suelo. Las plantas que viven en una maceta no encuentran más agua que la que hay en la maceta, por esto todas las plantas que viven en maceta, y por supuesto los bonsáis, precisan de un riego más o menos frecuente.

¿Cómo hay que regar?

Cuando veamos que la planta necesita agua hay que regar a fondo, lo que quiere decir “regar hasta que toda la tierra esté completamente empapada”. Para conseguir esto se precisa una regadera con una rosa de agujeros muy finos, para que el agua salga con suavidad.

Los bonsáis se riegan por encima una primera vez, para que la humedad abra los poros de la tierra. Al cabo de unos minutos se vuelven a regar a fondo, hasta que el agua salga por los agujeros de drenaje.

La bandeja que acompaña a los bonsáis de interior sirve para que el agua sobrante no gotee encima de los muebles. Después del riego esta bandeja no ha de quedar llena de agua. El nivel no debe llegar a tocar los agujeros de la maceta. Un bonsái siempre mojado pudre sus raíces. Hay bonsáis en cambio que, porque llevan una tierra muy pastosa, no se pueden regar bien por este sistema, ya que el agua resbala por los lados de la maceta y no penetra en la tierra. En este caso, seria necesario hacer un trasplante y cambiar la tierra.

Puedes encontrar bandejas de plástico y de cerámica que evitan el daño sobre los muebles. No es recomendable que el bonsái se quede de forma permanente con las raíces sumergidas en agua.

Otra opción es rellenar la bandeja con piedra volcánica o Akadama, y de esta manera crea, con el agua restante, humedad ambiental. Para productos relacionados haga clic aquí.

Para que la tierra de estos bonsáis se empape bien podemos ponerlos en la bandeja de plástico que acompaña a los bonsáis de interior, y dejarlos unos diez minutos aproximadamente. También hay que regar de esta manera los bonsáis que por descuido se han quedado secos y no se empapan bien.

Nunca hay que regar con un vaporizador de los que se utiliza para quitar el polvo y dar humedad a las plantas: NO SIRVEN PARA REGAR.
Sólo humedecen la superficie de la maceta y el agua no llega a las raíces. Resumiendo: Hay que regar con una regadera apropiada o hacerlo por inmersión.

Los pequeños agujeros de la rosa de la regadera ayudan a que el bonsái absorba mejor el agua imitando el agua de la lluvia. Puede encontrar lanzas de riego que se adaptan a las mangueras o bien regaderas especiales para bonsái.

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¿Qué es la pulverización?

Pulverizar es rociar las hojas de los bonsáis con agua dispersada a presión en forma de una lluvia fina.

¿Hay que pulverizar?

Los árboles que viven en el campo reciben a menudo el rocío de la mañana, lo que es una fuente de vitalidad importante para las plantas, que absorben esta agua a través de las hojas. En los valles agrestes de las montañas, las cantidades de agua recogidas por el rocío llegan a superar las de agua recibida por la lluvia, lo que nos da idea de la importancia que para estas plantas tiene el rocío. Los bonsáis que viven en las ciudades o ya no digamos los que pasan largas temporadas en el interior de las casas no reciben casi nunca este rocío benefactor.

Los bonsáis que viven en las casas no reciben tampoco el agua de lluvia y las hojas se van llenando de polvo. Es importante pues, para limpiar las hojas de polvo y para vitalizar los árboles que viven en ambientes secos, rociar de vez en cuando las hojas.

¿Cuándo hay que pulverizar?

Si lo que queremos es solamente limpiar las hojas, con una vez a la semana que pulvericemos las plantas generalmente es suficiente. Si lo que pretendemos es animar un bonsái fatigado, será preciso pulverizar las hojas cada día.

La mejor hora para la pulverización es a la caída del sol. Hay que evitar rociar los bonsáis a pleno sol, al mediodía, por los efectos dañinos que se pueden producir.

¿Cómo hay que pulverizar?

Hay que rociar las plantas con un pulverizador o con una manguera que tenga una rosa que permita lanzar el agua como una lluvia muy fina. Hay que rociar de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba, para que llegue el agua a todas las hojas del árbol.

¿Con qué agua hay que pulverizar?

El agua de lluvia y la de rocío son aguas limpias, que no llevan cal disuelta ni tampoco otras sales. Como más pura sea el agua con la que rociamos, mejor será. La mejor agua para rociar será pues la de lluvia o la de manantial que lleve pocas sales disueltas.
Si rociamos con agua que lleva mucha cal, en vez de revitalizar las plantas, lo que haremos será tapar con cal los poros y quedarán manchas blancas encima de las hojas. Las plantas que tienen hojas duras y brillantes serán las que se mancharán más (ficus, olivos, naranjos). Para este tipo de bonsáis, si no se dispone de un agua mejor, será conveniente remojar solamente una vez a la semana las hojas para quitarles el polvo.

¡Que tu bonsai no sufra y se refresque a un precio inmejorable!

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¿Cómo mantener los bonsáis bien regados cuando nos ausentamos de casa?

El riego frecuente de los bonsáis puede llegar a ser un problema si hemos de ausentarnos de nuestro domicilio habitual.

Si tenemos una gran cantidad de bonsáis, existen en el mercado numerosos programadores de riego que regulan la frecuencia y la duración del mismo en nuestra ausencia.

Si sólo poseemos pocos bonsáis resultará más económica la compra de un hidrobonsái de riego. Éste se sitúa debajo de la maceta, y va dosificando el agua al árbol a través de una mecha. Podemos encontrarlo en nuestro proveedor habitual de bonsáis y complementos.