Mistral Bonsai

Preguntas frecuentes

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¿Cuáles son los ejemplares más fáciles para interior?

Las especies que más fácil se adaptan como bonsái para cultivo en el interior son especies de origen tropical y subtropical. Como recomendación podríamos citar la Serissa, que tiene el nombre popular de árbol de las mil estrellas por la gran profusión de pequeñas flores blancas, la Zelkova que es considerada como una de las especies mas fáciles de trabajar y que sus pequeñas hojas siempre nos dan un excelente resultado cultivado como bonsái, las variedades de Ficus con sus hojas brillantes son garantía de éxito en el cultivo de interior y las más resistentes para quien esta empezando en el arte del bonsái.

La Carmona es otra especie ampliamente utilizada como bonsái de interior y preferida por muchos por las pequeñas hojas verdes brillantes que presenta. Podríamos citar otras especies como, la Sageretia, la Murraya, y el Ligustrum y que cada una con sus diferentes e interesantes caracte- rísticas nos proporcionan una variedad bastante amplia para que tengamos más cerca de nosotros una pequeña representación de la naturaleza con todo su encanto.

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7 Cuidados clave para mantener los bonsáis dentro de casa

1) ¿Cuál es la principal clave del éxito?

La principal clave de éxito para el cultivo del bonsái en el interior es la elección de especies de origen tropical y subtropical.

2) La Ubicación

El emplazamiento es otro punto fundamental, pues el bonsái deberá estar situado cerca de una ventana bien iluminada con por lo menos dos horas de sol al día. Es importante situarlo a una distancia razonable, aproximadamente de unos 50 cm. , para evitar el efecto lupa que muchas veces se produce cuando el bonsái está demasiado cerca del cristal y expuesto al Sol durante las horas más calurosas del día, como resultado de esta situación nuestro árbol podría sufrir quemaduras en sus hojas.

3) Crecimiento Ordenado

Deberemos girar el bonsái cada 15 días, para que su crecimiento se produzca uniformemente en todas las direcciones y no se presente de forma desordenada, esta es una característica de plantas que crecen en una sola dirección en busca de la luz.

4) El Riego

El riego es otro punto clave para el buen desarrollo de nuestro árbol, pues el agua en dosis correctas es fundamental para tener un bonsái sano y con un crecimiento vigoroso. No existe una receta exacta para el riego, puesto que en la cantidad de agua y la frecuencia del riego influyen una variedad de factores como pueden ser el tamaño del bonsái, la especie, el tamaño de la maceta, el sustrato, el local donde se encuentra, la época del año y las horas de sol que recibe. Como regla general el mas importante a tener en cuenta es que se deberá regar a fondo, hasta que el agua salga por los orificios de drenaje de la maceta y volver a regar solamente cuando la superficie de la tierra empiece a secarse nuevamente. De esta forma garantizamos que las raíces reciben el agua en toda su extensión y que no permanecerán siempre empapadas.

Para efectuar el riego es importante utilizar una regadera con una piña de agujeros finos ya que es necesario regar con suavidad sin remover el sustrato de la maceta. Normalmente se hace un primero riego ligero para humedecer la superficie del suelo, se espera unos minutos y después se realiza el riego a fondo. Deberemos evitar el uso constante de un plato o bandeja con agua debajo de la maceta, pues las raíces en contacto directo con el agua durante demasiado tiempo podrían podrirse. La necesidad del riego se puede notar fácilmente tocando la superficie del suelo con los dedos, o apenas observando el cambio de color de la tierra que empieza a secarse.

5) Temperatura Constante

Mantener los bonsái lejos de fuentes de calor y frío, como por ejemplo los aparatos de aire condicionado y calefacción, es imprescindible para un buen desarrollo de nuestros árboles en el interior de nuestra vivienda. Es importante recordar que el mejor sitio siempre será aquello que caracterice un ambiente ventilado y con una buena iluminación.

6) Pulverización

Los ambientes internos suelen ser demasiados secos, por lo tanto utilizar un pulverizador para rociar las hojas de los árboles es importante, no solo para limpiar el polvo, también para proporcionar la humedad necesaria para un desarrollo sano de nuestros bonsáis. La pulverización no substituye el riego.

7) Microclima

Otra manera de mejorar la humedad del ambiente es emplazar el bonsái sobre una bandeja plana, con proporciones mayores que las de la maceta, rellena con grava volcánica y con agua en el fondo. La maceta se apoya sobre la grava sin tocar el agua para evitar la posibilidad de que las raíces se pudran. De esta manera con la evaporación del agua de la bandeja creamos un microclima más húmedo que beneficiará el desarrollo de nuestro bonsái.

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¿Hay que sacar los bonsáis al exterior en primavera?

Si existe la posibilidad de sacar nuestros árboles en primavera a un balcón, terraza o al jardín, es una opción ideal, y podrá efectuarse tanto durante la primavera como en Verano. Recordemos que en la naturaleza no existen plantas, o árboles de interior, si no especies que se adaptan mejor a este tipo específico de ambiente. Por lo tanto, si exponemos a nuestros árboles estos meses más calurosos a las condiciones naturales les proporcionaremos las condiciones ideales para que se recuperen de un posible stress que puedan haber sufrido debido a su permanencia durante muchos meses en el interior. El cambio de interior a exterior debe efectuarse de forma gradual, o sea, no podremos de una sola vez sacar el árbol y exponerlo al sol directo, ya que correremos el riesgo de quemar las hojas. Otro punto importante es que deberemos evitar exponer el bonsái durante las horas de sol más intenso del Verano. Y sobre todo deberemos revisar mucho más frecuentemente las necesidades de riego del bonsái.

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Plaga de araña roja en Olmo – Zelkova Parvifolia

La araña roja es una plaga bastante habitual en los olmos cuando se dan condiciones ambientales apropiadas como son la sequedad ambiental (típica de los interiores de viviendas) y variaciones térmicas debidas a aire acondicionado o calefacción. La solución cuando la plaga está instalada es pulverizar cada semana por el término de mes o mes y medio con Curabonsai (producto de Mistral Bonsái). Para evitar la repetición del ataque una vez curado el bonsái, conviene pulverizar a diario el follaje o cuando se riega aprovechar para mojar de manera abundante tronco, ramas y hojas. Una bandeja grande con grava húmeda puede ayudar también y las pulverizaciones preventivas una vez al mes colaboran para que la plaga no se desarrolle. Se ha de tener en cuenta que los huevos de araña viven en estado vegetativo (hasta que se dan las condiciones apropiadas) un año y son indemnes a la mayoría de los insecticidas. Un último consejo: retirar todas las hojas caídas y las que muestren puntos amarillos o decoloración (son focos de infección).

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Uso de agua destilada para el riego

Si bien el agua destilada no hará daño al bonsái, carece de un mínimo de sales que son necesarias. Es mejor el agua de lluvia o una de mineralización lenta (las de consumo humano). El agua de grifo suele contener cantidades variables de cloro que es mejor evaporar dejándola reposar al aire al menos una noche. Si contiene cal, ésta podría dañar variedades acidófilas al producir un aumento del PH en el sustrato.

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Bonsái de Serissa en situación interior con hojas secas y muy grandes

Si las hojas comienzan a ponerse negras desde la punta puede deberse a un exceso de agua, si se tornan marrones como quemadas, a un producto químico (limpia cristales o ambientadores en aerosol). Lo de las hojas grandes es por falta de luz, con seguridad está alejado de la ventana o ésta mira al norte o a un patio de luz. Es probable una combinación que muchas veces resulta fatal: de lugar oscuro y regar sobre mojado. Por ello insistimos la importancia de un lugar muy luminoso en interior y regar con abundante cantidad de agua cuando la superficie de la tierra se vea seca.