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Aclarado del bonsái Ficus retusa

  Admin       23/10/2018
Aclarado del bonsái Ficus retusa

Para mantener en buen estado del bonsái Ficus retusa es necesario aclarar sus ramas una vez al año.  Si sólo pinzamos los brotes largos, las ramas se enredan, pierden forma y se vuelven feas. Los Ficus retusa son árboles que crecen mucho y por eso las puntas de las ramas se engordan con facilidad.

¿Por qué debemos aclarar las ramas del Ficus retusa?

Mucha gente cree que estos árboles se mantienen con solo pinzar los brotes largos. Pero el trabajo que hemos hecho antes del pinzado es mucho más complejo. Si no renovamos la ramificación se nos estropeará rápidamente. Por otra parte, si nos limitamos a pinzar los brotes nuevos, como recortamos dejando al menos un par de hojas, las ramas cada vez se alargarán más. Por lo que, en el paso de los años, nuestro Ficus retusa dejará de parecer un bonsái.

Uno de los principales problemas de pinzar sin aclarar es que cortamos las hojas nuevas dejando las viejas. Las hojas nuevas son las encargadas de procesar la mayor parte de los nutrientes y es en la punta de estas donde se regulan las hormonas del crecimiento. Si nos dedicamos a dejar las hojas viejas y hacer desaparecer las nuevas, por lógica, el vigor del árbol se verá reducido y con el tiempo nos veremos obligados a realizar un trasplante y una poda drástica.

bonsái ficus retusa

Ficus antes de aclarar

Ventajas del aclarado

El aclarado de las ramas tiene un efecto súper beneficioso para la vida del Ficus retusa: les permite renovar el follaje, manteniendo así el vigor del árbol. El hecho de que los nuevos brotes crezcan con mayor fuerza después del aclarado hace que las raíces también se renueven. Esto permite que los Ficus retusa mantengan todo su vigor y no necesiten trasplantes acelerados.

¿Cuándo hay que realizar el aclarado?

El aclarado se realiza al final de la primavera, ya que los Ficus retusa suelen brotar cuando empieza el calor. Es muy importante tener en cuenta que sólo aclararemos solo una vez al año, y luego, aumentaremos la densidad de la ramificación rápidamente con varios pinzados.

Paso a paso

1. Reducimos la longitud de las puntas y aclaramos las puntas de manera que se abran de dos en dos.

2. Empezamos a trabajar los Ficus retusa por las ramas inferiores. Así los brotes cortados no caerán encima de las ramas de vamos a aclarar. Al aclarar descubrimos la estructura de las ramas fruto del trabajo de los años anteriores.

3. Después de aclarar, no hemos defoliado, pero quedan muy pocas hojas en el Ficus. Se ha reducido el tamaño de las ramas teniendo en cuenta el crecimiento de los nuevos brotes.

4. Un mes después el árbol ya está brotando con fuerza. De momento el color de los brotes nuevos es aún claro, pero pronto las hojas volverán a tener el color verde oscuro tan característico de los Ficus retusa.

Puedes ampliar la información en la revista Bonsái Pasión número 100


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