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Nociones básicas para el uso del abono en bonsáis

  Admin       08/08/2018
Nociones básicas para el uso del abono en bonsáis

En la naturaleza las plantas se auto proporcionan el abono que necesitan con la descomposición de las hojas y las ramas que caen. En plantas cultivadas como los bonsáis, este ciclo no se produce, por eso, es necesario cubrir estas carencias con diferentes tipos de abonos aptos para bonsáis.

 Los 5 elementos principales del abono

· Nitrógeno (N). Es necesario para la construcción de las proteínas. Es un elemento esencial para el crecimiento de los árboles, en especial para coníferas y árboles de hoja perenne.

· Fósforo (P). Es necesario tanto para la floración y la fructificación como para el ciclo energético de los árboles.

· Potasio (K). Es un alimento que circula por dentro de los vegetales. Es necesario para el crecimiento de las raíces y para la absorción de las sales que se encuentran en el suelo. Aumenta la formación de almidones y proteicas.

· Calcio (Ca) y Magnesio (Mg). Completan los cinco elementos más necesarios del abono.

 

Abonado por tipo de bonsái

Coníferas: 

Los abonos para las coníferas suelen ser ricos en nitrógeno. El objetivo es que crezcan las ramas y que las hojas tengan un buen color. Lo ideal es que la liberación del abono sea lenta. Hay que abonar con prudencia o habrá un sobre crecimiento del árbol. El tiempo adecuado para el abonado es de abril a junio y de finales de agosto hasta octubre. Una vez al mes alternaremos la colocación del abono.

Frutales: abono malus

Este tipo de árbol necesita bastante abono tanto para florecer como para la formación de frutos. Normalmente le proporcionaremos abonos ricos en fósforo tanto para la floración como la fructificación. Debemos tener en cuenta que el exceso de nitrógeno reducirá la floración. El tiempo ideal para abonar es de abril a mayo y desde mediados a julio volveremos a abonar poco a poco. Es importante abonar cuando caen las frutas y cambiar una vez al mes las bolas de abono y su colocación.

Árboles de flor: 

Al igual que los frutales, los árboles de flor también necesitaran una buena cantidad de fósforo para la formación y crecimiento de las flores. Lo ideal será abonar después de la floración teniendo en cuenta que si lo hacemos durante afectará en el crecimiento de las flores.

Árboles de hoja caduca:abono acer

Como en las coníferas, nos concentraremos en el crecimiento de las ramas y las hojas. Podemos usar abonos lentos, nitrogenados pero, para que las ramas y las hojas crezcan demasiado, debemos de evitar el exceso de abonado. El tiempo adecuado para ello es de abril a junio y de finales de agosto a octubre. Una vez al mes cambiaremos las bolas de abono, alternando su colocación. Si los árboles están fuertes podemos abonar cada dos meses.

Curiosidades sobre el abono

· En los sacos del abono siempre nos encontraremos indicado los nutrientes que contiene y su cantidad. El orden siempre suele ser NPK (Nitrógeno, Fósforo y Potasio).

· Las puntas de las raíces finas son las que se encargan de atrapar los nutrientes para las plantas. El abono debe estar diluido en forma de sales en el agua. La cantidad debe ser la justa: ni mucho, ni poco. Si hay demasiada densidad de abono en el agua la planta no tendrá la capacidad de poderlo absorber.

· En general, los árboles frutales son los que consumen más cantidad de abono. Lo hacen en dos épocas muy marcadas para ellos: durante la floración y en el desarrollo del fruto.

· Las coníferas suelen vivir en suelos pobres en nutrientes, por lo que no necesitan mucho abono.

· El abono clásico para bonsáis está formado por bolsas de residuos de aceite. Contiene los tres principales elementos en un equilibrio ideal.

· El abono químico no huele, es por eso que no atraerá a los insectos. Es ideal usarlo en árboles que viven al exterior. Actualmente, se pueden encontrar diferentes variedades de abonos químicos que se asemejan a los orgánicos.

· Entre los veteranos del mundo del bonsái podemos encontrar a personas que hacen su propio abonado a partir de la mezcla de harinas de hueso, pescado, estiércol…

· Para que el abono se mantenga en la maceta y no se mueva por la inclinación del nebari del bonsái usamos rejillas, y también sirve para protegerlo de los pájaros.

· La cantidad que utilizaremos dependerá del tamaño de la maceta.

Recuerda que…

La cantidad de aplicación de fertilizante y su frecuencia variarán dependiendo el cultivo y bajo qué condición se haga. Por eso, no existe un método de abonado universal. Como las plantas son autótrofas, hay bonsáis en los que se practica el control de abonos para conseguir una planta con más carácter. Sin embargo, el abonado es imprescindible para conseguir un crecimiento saludable y vigoroso.

Si el fertilizante está bien fermentado, a penas desprenderá olor y atraerá pocos insectos, aunque debemos tener en cuenta donde tenemos situado el bonsái.

El período de abonado de los bonsáis comienza a finales de abril. Aparentemente, empezamos a abonar tarde ya que dejamos crecer los árboles durante el mes de marzo. Generalmente, continuaremos abonando los árboles de hoja caduca hasta que cambie el color de sus hojas. En cambio, continuamos abonando los árboles de hoja perenne hasta diciembre. Eso si, durante las semanas de más calor, pausaremos el abonado. 

Normalmente es muy interesante aportar hierro. Se supone que el hierro se debe suministrar durante aproximadamente 6 meses. Tres semanas después del trasplante podemos empezar a aplicar abonos suaves y en bajas dosis.

Puedes ampliar la información en la revista Bonsái Pasión número 99.


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