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Los mejores sustratos para bonsái

  Admin       31/07/2018
Los mejores sustratos para bonsái

Cada especie de bonsái tiene unas necesidades, para satisfacerlas hay que saber elegir bien qué sustratos se adaptarán mejor, teniendo siempre en cuenta las tres propiedades físicas:

Una de las primeras prioridades que debemos tener en cuenta a la hora de elegir un sustrato para nuestros bonsáis es que sea poroso: un sustrato formado por gránulos de diferentes tamaños que permitan la presencia tanto de aire como de agua.

La segunda prioridad a tener en cuenta es que tenga la capacidad de retener la humedad: las partículas del sustrato tienen que disponer de cavidades internas donde el agua se pueda alojar.

Finalmente, otra prioridad importante, es la resistencia de los granos del sustrato a la abrasión mecánica producida por los riegos y cambios de temperatura a lo largo de los años. Ya que generalmente no trasplantamos los bonsáis hasta al cabo de 2-3 años.

Tipos de sustratos y características

1- Turba: Retiene muy bien la humedad y permite un desarrollo ideal de las raíces. Contiene abundante materia orgánica y su pH es bajo, por lo que lo hace apto para cultivar bonsáis de interior. Sus contrapartidas son que es poco poroso y resiste muy poco la abrasión (se degrada con rapidez)

2- Grava y piedras volcánicas: Pese a no tener la capacidad de retener agua y no contener materia orgánica, este sustrato facilita la tarea del drenaje y asegura la presencia de aire en el sustrato. Su pH es neutro y resiste muchos años.

sustratos

3- Akadama: Arcilla granulada de origen japonés. Se trata de un sustrato microporoso que permite absorber agua y nutrientes para tenerlos disponibles cuando el árbol lo necesite. La consistencia de su composición hace que se mantenga casi intacta a lo largo de aproximadamente 5 años. Su inconveniente es que necesita un abonado muy metódico. Por lo general, el sustrato Akadama es utilizado por aficionados avanzados y profesionales.

4- Kyriuzuna: Mezcla de arena japonesa. Es utilizada especialmente para pinos y coníferas. Su excelente drenaje suele contener hierro.

5- Kanuma: Este sustrato es de origen volcánico. Es una tierra especialmente ácida, con poco peso y reacción. Ideal para azaleas, camelias y gardenias.

6- Pomice: Es una de las incorporaciones más recientes como sustrato para bonsái. Sus ventajas son: una gran resistencia a la abrasión, gran absorción de agua y estabilidad térmica. Además, es un sustrato especialmente ligero. Como inconveniente encontramos su color gris, semejante a la grava, dándole un aspecto poco estético. Al igual que la Akadama, precisa de un abonado muy cuidadoso.

7- Terrabonsai: Este sustrato se elabora de forma exclusiva en Mistral Bonsai. Es una mezcla de turba rubia, grava volcánica y Akadama. El resultado es un sustrato con unas características únicas para bonsái. Se pueden cultivar fácilmente todas las especies de bonsái y la proporción de lleva de turba permite espaciar los riegos y retener eficazmente los abonos minerales.

8- Keto: es una tierra de consistencia pastosa que se utiliza para que las raíces crezcan en situaciones difíciles, como los bonsáis que crecen sobre piedra. Esta pasta se adhiere fácilmente a las grietas de las piedras, lo que permite que las raíces de los árboles puedan crecer abrazándose a las piedras, llegando hasta el suelo de la maceta.

Mezclas de sustratos

Conociendo las clases de tierra, con sus pros y sus contras, el aficionado acaba haciendo sus propias mezclas de acuerdo con la forma de riego o el lugar donde viven los bonsáis. Una buena mezcla de sustratos para bonsáis en general está formada por 70% de Akadama y un 30% de grava o piedra volcánica. Pero en el caso de aficionados recién iniciados y con no mucha experiencia a la hora de abonar o llevar un buen riego, lo ideal es utilizar mezclas preparadas que contengan turba, Akadama y grava volcánica. En este caso el sustrato Terrabonsai seria el perfecto.

Algunas especies tienen requerimientos específicos en cuanto a la mezcla de sustratos. en el caso de los juniperus y pinos, necesitan mezclas como por ejemplo: 60% de akadama y 40% de volcánica, grava o kyriuzuna. Por otro lado, las azaleas, camelias, gardenias y los cítricos, necesitan un buen porcentaje de turba o kanuma sola. Los árboles de secano, como olivos, romeros, etc. prefieren tierras drenantes pero agradecen también un poco de materia orgánica.

Nuestro consejo es que antes de cambiar la tierra de los bonsáis, se tendría que investigar muy bien el origen y características de la especie, para conocer así que tierra prefiere.


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