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Trabajos de verano en nuestro bonsái

  Luis Alejandro Herrera       29/06/2020
Trabajos de verano en nuestro bonsái

Llegó el Sol, el calor, las vacaciones y las salidas a las playas o montaña, pero también ha llegado otra estación y nuestros bonsáis necesitan un trabajo distinto. El ambiente cambió, por lo que nuestros arboles reaccionan y evolucionan de forma diferente. Sigue leyendo y te explico todos los trabajos que podemos hacer y los que no durante el verano.

Durante el verano, a medida que van subiendo las temperaturas, estas obligan al árbol a cerrar las estomas (órganos de las hojas a través de los cuales respiran las plantas). Esto frena el bombeo de savia bruta desde las raíces hacia las hojas. El bonsái, entonces, realiza el menor esfuerzo posible para no perder agua en exceso. En consecuencia, el crecimiento disminuye y su actividad se ralentiza hasta que empiezan a bajar las temperaturas a final de verano.

Etapas del verano

Es importante saber que el verano lo podemos dividir en tres etapas. Esto te servirá mucho para decidir qué trabajo hacer.

Etapa inicial: Esta etapa va desde el inicio del verano (cuando las temperaturas superan los máximos de primavera, se mantienen estables y siguen creciendo, hasta que llega a 30/32ºC.

Etapa máxima: Es el periodo del verano donde la temperatura es mayor de 30/32ºC, y las plantas ralentizan su crecimiento.

Etapa final: Es el periodo que comprende desde el descenso de la temperatura por debajo de los 30/32ºC, desde finales de verano hasta el inicio del otoño. El crecimiento vegetal se vuelve a reactivar.

Te lo muestro en este gráfico:

 Trabajos de la etapa inicial del verano

Abonado: Puedo seguir abonando con el abono de primavera, rico en nitrógeno, para dar un empujón final al crecimiento de nuestro bonsái.

Utilizando la combinación liquido-solido. Puede ser Bio-Gold o Joy Tamashi (abonos sólidos) junto con los abonos líquidos Nutribonsái o Green King.

La razón es muy sencilla, estos 4 abonos tienen más nitrógeno, por eso se ubican dentro de los abonos de crecimiento.

Alambrado: Siempre que lo necesite, puedes alambrar sin problemas tus árboles. Hay circulación de savia y te ayudará a mejorar la estética de tu bonsái.

Poda: Esta época también puede ser para podar lo que haya quedado pendiente de la poda de primavera. Aquí procura no hacer cortes muy drásticos o grandes, ya que tardaran más tiempo en cicatrizar. Pero si hay que hacerlo, pues, los protegemos con pasta selladora.

riego con hidrobonsáiRiego: Debes estar muy atento en todas las etapas de verano, ya que seguramente el riego será la técnica que más tengas que aplicar en tu bonsái. Siempre recordando que debes regar solo cuando tu árbol más lo necesite.

Recuerda que, si vas a salir el fin de semana a la playa o montaña, debes llamar a tu mejor amigo para que cuide de tus bonsáis en ese periodo. El Hidrobonsai system puede ser también un gran aliado. Esté sistema permitirá que tu bonsái esté hidratado ese fin de semana que te has tomado como merecido descanso.

Pinzado: Aunque puedes pinzar, como es una etapa de crecimiento, es preferible dejar que todo tu árbol termine de brotar, para que luego al final del verano o en otoño hagas el pinzado definitivo.

Defoliado: El inicio de esta etapa es adecuado para aplicar la técnica de defoliado. Recuerda que no se debe defoliar un bonsái que este débil. La técnica de defoliado consiste en quitar todas las hojas a tu bonsái. No todas las especies se defolian. Eso lo hacemos en las tropicales y subtropicales y en algunas mediterráneas. Se corta la hoja por la mitad del peciolo. El peciolo es la estructura que una a la hoja con la rama y normalmente es un tallo pequeño y alargado.

El objetivo de esta técnica es que las hojas reduzcan su tamaño, aumentar el numero de hojas, que el sol de en las partes internas del árbol para generar brotes y así acercar el verde al tronco.

Esta técnica bien realizada puede ayudar mucho a mejorar la estética de tu árbol, ya que al tener la hoja más pequeña y mayor cantidad de hojas, su imagen será más real y cercana a la naturaleza.

pétiole bonsaï

Fitosanitarios: Esta etapa lamentablemente es el despertar de todas las plagas, araña roja o parda, cochinillas, pulgones, mosca blanca. Por lo tanto, debes hacer al inicio de este mes un tratamiento preventivo con un insecticida sistémico polivalente.

La araña roja o parda debe ser tratada con acaricidas, repitiendo su aplicación tantas veces como sea preciso, respetando la frecuencia y dosis indicada por el fabricante. El pulgón, la mosca blanca y otros insectos, especialmente la cochinilla, aunque son más frecuentes en primavera, deben ser controlados, siendo recomendable aplicar incluso tratamientos preventivos.

De estas plagas la más peligrosa es sin duda la araña roja o parda, ya que, a la dificultad de detectarla a simple vista, cosa que no sucede en los demás casos, se une su virulencia. Si de buenas a primeras apreciamos que algunas hojas comienzan a amarillear y a caerse, casi con seguridad tenemos araña roja o parda. Una forma de asegurarse de ello es poner un papel blanco debajo de nuestro bonsái y sacudir ligeramente las ramas y hojas. Si efectivamente está infectado veremos sobre la superficie blanca unos diminutos puntos rojos que se mueven de un lado a otro.

Otra de las plagas más comunes es la mosca blanca que se detecta fácilmente, ya que forma pequeñas nubes de insectos de color blanquecino que se levantan al tocar la copa del bonsái y suelen situarse en el envés de las hojas, donde depositan sus puestas.

Y no podemos terminar este apartado sin hablar de las cochinillas. Pueden tener diferente forma y color, presentando tanto un aspecto redondeado y globular como plano o en forma de coma. Se detectan fácilmente ya que suelen fijarse en los tejidos ricos en savia, nervaduras de las hojas o sobre las yemas sin abrir y excretan, al igual que los pulgones, una secreción dulzona de la que se alimentan las hormigas. La presencia de estas últimas en nuestro bonsái puede ser indicativo de infección de pulgones o cochinillas, a los cuales pastorean como si de ganado se tratase, transportándolos por toda la planta y de unos árboles a otros.

En resumen, estar vigilante de tus árboles y ante cualquier inicio de plaga, aplicar el tratamiento correctivo inmediatamente, para evitar que se propague a tus demás árboles.

Si quieres más información sobre plagas y enfermedades una gran ayuda es el monográfico de plagas y enfermedades de la revista Bonsai Pasión. Lo tienes disponible en nuestra tienda. En él encontrarás la manera de identificar y resolver las principales plagas y enfermedades que afectan a los bonsáis, tanto con medios químicos como ecológicos.

Monográfico Bonsai Pasion

Cuidados adicionales: Si tú has buscado tu protector solar para que los rayos del sol no quemen tu piel, el principio del verano es buen momento para colocar una malla negra encima de tus bonsáis de exterior para que comience a filtrar los rayos de sol que caerán más directamente sobre ellos y así protegerlos también.

Trabajos de la etapa máxima del verano

En esta etapa debemos reducir el abonado a la mitad ya que el árbol, debido a las altas temperaturas, cierra sus estomas para no perder agua, deja de circular la savia y el trabajo de las raíces disminuye. Se le conoce a esta etapa como letargo de verano.

Tampoco debemos ni alambrar, ni podar, ni pinzar.

Lo único que debemos hacer en este periodo es no fallar en la técnica de riego, para no comprometer que la salud del árbol. Protegerlo del sol e hidratarlo mucho.

 

Fitosanitarios: Atentos a las plagas favorecidas por el exceso de riego y las altas temperaturas. La araña roja aparece en veranos secos y calurosos. Volveremos a aplicar un acaricida específico contra esa plaga de manera preventiva.

Trabajos de la etapa final del verano

Abonado: En esta etapa debemos de cambiar el abonado. Ahora lo que necesitamos es que nuestro árbol empiece a acumular nutrientes para el otoño y el invierno. Por lo tanto, debemos suministrarle a nuestro árbol abonos ricos en fósforo y potasio.

Utilizando la combinación liquido-solido. Puede ser Bio-gold, Hanagokoro o Tosho Manzoku (abonos sólidos) junto con los abonos líquidos como Nutribonsái o  Yorkey.

Alambrado: Puedes alambrar lo que haya quedado o se haya salido de sitio, ya hay circulación de savia de nuevo.

Poda: Puedes podar si dejaste algo pendiente, pero nada grande.

Riego:  Debes seguir pendiente del riego.

Pinzado: Puedes pinzar o esperar al otoño para hacerlo.

Defoliado: El defoliado en esta etapa ya no es viable. No le dará tiempo al árbol de sacar nuevos brotes y su salud se verá comprometida.

Cuidados adicionales: En la medida en que va avanzando esta etapa, iremos desmontando las protecciones para preparar el árbol para el otoño.

Como puedes ver, en verano también hay mucho que hacer y mucho de lo que estar atentos.

No dudes en revisar tus arboles todos los días, recuerda, que tu y tu bonsái emprendieron el camino juntos. Sigue caminando a su lado en esta arte maravillosa.

Mucho MUCHIGOMI en esta etapa y mucha hidratación también…

Hasta la próxima.

 

Sobre el autor

Luis Alejandro Herrera

Dar a conocer el arte del bonsái es su pasión. Referente en el mundo del bonsai de Latinoamérica, Luis estudió y participó como instructor más de 15 años dentro de la Sociedad Venezolana de Bonsai. Ha tenido la ocasión de poder ampliar sus conocimientos con grandes maestros del mundo del bonsái como Pedro Morales, Nacho Marín y dentro de la escuela europea con el maestro italiano Salvatore Liporace. Consiguió quedar en el primer lugar del Concurso de Nuevos Talentos Caracas 2016 y realizó con éxito el curso nivel máster de la Escuela Europea de Bonsái en Puerto Rico. Durante su carrera ha sido instructor titular de la Sociedad Venezolana de Bonsái.

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